Los onces del Mundial

Once de Oro

Casillas (España); Ramos (España), Puyol (España), Piqué (España); Schweinsteiger (Alemania); Müller (Alemania); Xavi (España), Sneijder (Holanda), Iniesta (España); Forlán (Uruguay) y Villa (España), entrenados por Del Bosque (España).

Once de Plata

Muslera (Uruguay); Maicon (Brasil), Juan (Brasil), Godín (Uruguay), Lahm (Alemania); Busquets (España); Robben (Holanda), Özil (Alemania), Messi (Argentina), Asamoah (Ghana); y Luis Suárez (Uruguay), entrenados por Löw (Alemania).

Once de Bronce

Eduardo (Portugal); Capdevila (España), Friedrich (Alemania), Fucile (Uruguay), Coentrao (Portugal); Kedhira (Alemania), Xabi Alonso (España), Ayew (Ghana); Honda (Japón), Klose (Alemania) y Robinho (Brasil), entrenados por Tabárez (Uruguay).

Once de Pufos (titular)

Green (Inglaterra); Demichelis (Argentina), Cannavaro (Italia), Evra (Francia); Van Bommel (Holanda), Felipe Melo (Brasil); Cristiano Ronaldo (Portugal), Kaká (Brasil), Ribéry (Francia); Anelka (Francia) y Rooney (Inglaterra), entrenados por Domenech (Francia).

Once de Pufos (suplente)

Chaouchi (Argelia); Heitinga (Holanda), Vidic (Serbia), Gallas (Francia); Malouda (Francia), Keita (Costa de Marfil), Deco (Portugal), Di María (Argentina); Torres (España), Heskey (Inglaterra) y Eto'o (Camerún), entrenados por Capello (Inglaterra).

We are the champions

Holanda 0-1 España

He tardado tanto en escribir esta especie de crónica de los campeones para tener una mayor perspectiva, pero resulta imposible. Aún no me creo que España haya ganado un Mundial. Tantas decepciones en cuartos, que a pesar de ser favoritos aún me tengo que frotar los ojos para darme cuenta de que no es un sueño. Es una realidad, una realidad soñada durante mucho tiempo, una realidad fantástica, una realidad que ha unido a todo un país en ocasiones dividido, una realidad que pone los pelos de punta, una realidad que emociona, una realidad para reír y llorar... Una realidad en forma del trofeo más bonito del mundo.

Desde que Iniesta marcó el gol tenía claro que el titular debía ser ‘We are the champions’, un mensaje directo y en inglés, la lengua universal en todos los ámbitos de la vida. Pero he de reconocer que por el camino me he visto tentado con otros titulares, más concretamente tras ver el recibimiento de héroes que tuvo lugar en Madrid: ‘España lía la Mundial’ o ‘España lía la del pulpo’, en referencia a Paul, cuyos tentáculos siempre quedarán en el recuerdo de todos nosotros. Otro titular que casi robo a un periódico inglés fue: ‘La bella gana a la bestia’, en relación a todas las patadas que llegaron a dar los holandeses.

Titulares al margen, ganó la mejor selección de todas, por lo que ganó el fútbol. Y así lo reflejó todo el mundo en sus portadas. Esta generación de jugadores es única, empezando por Casillas. ¿Cómo la gente no podía tener fe es este pedazo guardameta al principio del Mundial? ¿Quién puede ser tan inútil como para pensar que su relación con Sara Carbonero le tenía despistado?

Sigamos por la defensa, donde me parece una atrocidad que Piqué no entre en los onces del Mundial de los diferentes periódicos. España ha ganado el Mundial sin recibir un solo gol desde la primera fase, por tanto, que se dejen de milongas e incluyan en todos esos onces al mejor central del mundo junto a Puyol. Espero que lo de Ramos en el lateral derecho no lo discuta nadie.

Pongámonos de pie para hablar de Xavi. Para mí el mejor del Mundial y el mejor del mundo. Espero que este año le den el Balón de Oro porque cualquier otro ganador, salvo Iniesta, será un farsante, ya que Xavi ha sido Xavi en la Liga, Xavi ha sido Xavi en la Champions y Xavi ha sido Xavi en el Mundial. Es el jugador más regular que conozco, siempre a un nivel fuera de lo común, y eso merece el premio gordo.

Iniesta es sólo un año más joven que yo, pero recuerdo a la perfección sus primero pasos en el Torneo de Brunete. Me quedé maravillado y entonces ya me pareció mejor jugador que algún futbolista profesional. Muchos decían de él que era el enchufado de De la Morena y que eso le ayudaba en su carrera. A mí esta afirmación me parecía una barbaridad, mucho más viendo que no había perdido ni un solo gramo de su talento y que encima se trataba de un bajito con la fuerza de un gigante. Hace dos temporadas cayó muchas bocas con su gol al Chelsea en las semifinales de la Champions; ahora se ha adueñado para siempre del corazón de todos los españoles. Su gol ya es historia de este país y el motivo de que escriba estas líneas con una sonrisa de oreja a oreja.

Otros jugadores que merecen una mención especial son Xabi Alonso y Sergio Busquets. Su partido frente a Alemania fue para enmarcar y ponérselo a los niños que quieran ser mediocentros. Perfectos en defensa y en ataque, respondiendo a las críticas del doble pivote, se hicieron siempre dueños del centro del campo. En algún partido también ayudó la presencia de Cesc, que dotó de un mayor control del juego al equipo.

Si uno mira a la banda, encontrará a Navas (gran final), Pedrito (volvió loco a Alemania) y Villa. El Guaje es el mejor delantero del planeta y lo demostró en el torneo de los torneos. Y no quiero hablar más del asturiano porque creo que ya he hablado muchas veces de él y todo el mundo sabe lo que pienso, más cuando él solito habla en el campo. No hace falta más.

Y no me quiero olvidar de Reina, Valdés, Arbeloa, Capdevila, Marchena, Albiol, Javi Martínez, Silva, Mata, Llorente e incluso Torres. Estos 23 jugadores nos han hecho campeones del mundo. Al fin habrá una estrella en nuestras camisetas. Al fin he sentido lo que sólo otros siete países habían sentido antes. Al fin podemos decir aquello de we are the champions of the world.

Forlán de oro y Alemania de bronce

Uruguay 2-3 Alemania

No voy a hablar de un partido que no pude ver porque me encontraba en plenas fiestas de Teruel. Así que comentaré ciertas cosas que me han llamado la atención. La primera de ellas es que Diego Forlán haya sido elegido Balón de Oro del Mundial. Me parece correcto por los méritos del uruguayo, pero no me parece justo si atendemos a lo que es el fútbol: un juego de equipo. A mi juicio el mejor jugador de un torneo debe pertenecer al equipo campeón, salvo excepciones contadas. De Uruguay también me quedo con Luis Suárez, Fucile y Godín.

Vayamos con Alemania. Nadie daba un duro por ellos y terminaron terceros. La explicación es sencilla: Alemania en un Mundial es ALEMANIA. Además, sorprendió a todos con un juego de toque, en el que destacaron jugadores como Ozil, Schweinsteiger, Khedira, Lahm y especialmente Müller. Este último ha sido elegido mejor jugador joven y se ha llevado la Bota de Oro. La gran sorpresa del torneo sin ninguna duda. Y un apartado propio merece Klose porque Klose en un Mundial es KLOSE. Catorce goles en tres participaciones. Me alegro de que no haya igualado los quince de Ronaldo en el primer puesto de la clasificación histórica de goleadores por el bien del fútbol, ya que se trata de un jugador que en el día a día no destaca en nada. A pesar de ello, es justo que se le reconozca un mérito al alcance de muy pocos.

España entra en la historia

Alemania 0-1 España

España al fin entró en la historia de la Copa del Mundo al clasificarse por primera vez para la final. Y lo hizo por la puerta grande, con un fútbol con mayúsculas, con un fútbol de artistas, con un homenaje al propio fútbol, ya que ante todo ganó el fútbol. Poco más se puede decir de un momento que llevaba esperando toda mi vida, una vida bastante corta si la comparamos con aquellos que llevan ochenta o noventa años esperando. Otros, incluso, se marcharon de este mundo sin saborear lo que saboreamos todos nosotros. Pero queremos más y Holanda espera. Habrá nuevo campeón del mundo. Esperemos que seamos nosotros.

La Naranja Mecánica de Sneijder y Robben

Uruguay 2-3 Holanda

Holanda llevaba 32 años sin pisar una final de un Mundial y 22 sin pisar una final de una Eurocopa. Diez años de diferencia entre dos grandes generaciones, la de Cruyff y Neeskens y la de Van Basten y Gullit. Del fútbol total sin recompensa a una volea histórica que les valió su primer título. Ahora, sin un fútbol tan vistoso, pero sí con dos genios como Sneijder y Robben, la Naranja Mecánica se vuelve a plantar en la final de un Mundial. Dicen que a la tercera es la vencida. El domingo se verá si es cierto.

Locura histórica

Paraguay 0-1 España

Sólo el fútbol puede deparar cinco minutos tan locos como los que se vivieron en el partido de España. Piqué le hace un penalti clarísimo a Cardozo, éste lo lanza y Casilla lo detiene siguiendo el consejo de su compañero Reina, que antes del encuentro le había comentado por dónde los solía tirar; Villa se adentra en el área y es derribado; Xabi Alonso lo mete, pero el árbitro manda repetir y falla; Cesc llega al rechace y le hacen un clarísimo penalti que el colegiado se niega a ver. Cinco minutos en los que pasó de todo y al mismo tiempo nada, ya que el empate a cero seguía en el marcador. La prórroga acechaba en el horizonte y los fantasmas de México’86, USA’94 y Corea amenazaban a los españoles. Hasta que apareció Iniesta para inventar la jugada de la noche. Pedro dio en el palo, Villa recogió el rechace, un palo, otro palo y gol. Su quinto en este Mundial para ser el máximo goleador en solitario y seguir haciendo historia, tanto España como Villa. La Selección jugará por primera vez unas semifinales mundialistas y el Guaje puede sumar más goles en el torneo de los torneos. Lleva ocho, como Maradona, Rivaldo o Völler, todos ellos campeones del mundo.

¡Zas! En toda la boca

Argentina 0-4 Alemania

Alguien le tendría que haber dicho a Maradona que a boca cerrada no entran moscas. Una cosa es que te consideren un Dios y otra muy distinta es creértelo y actuar como tal, opinando de todo y sobre todos, ya que el final de la historia puede ser prematuro y volverse en tu contra. Así sucedió. Justo unos minutos después de que Maradona soltara su última perla -“los alemanes sólo saben correr”-, Müller, que ha ganado más protagonismo que Ozil a medida que ha ido avanzando el Mundial, adelantaba a esos ‘troncos’ germanos en el marcador. Después vendrían tres más al ritmo que marcaba Schweinsteiger. Sólo hay una cosa peor que la eliminación; que te humille un rival al que has menospreciado. Tanto corrieron los alemanes, que pasaron por encima de los argentinos como un rodillo.