Chile 1962: El fútbol recupera a un país en ruinas

Cuadro de honor

-Campeón: Brasil
-Subcampeón: Checoslovaquia
-Tercero: Chile
-Cuarto: Yugoslavia
-Mejor jugador: Garrincha (Brasil)
-Máximo goleador: Albert (Hungría), Ivanov (URSS), Garrincha y Vavá (Brasil), Leonel Sánchez (Chile) y Jerkovic (Yugoslavia), con 4 goles


Trágico terremoto

El 21 de mayo de 1960 Chile vivió una de las mayores catástrofes de su historia. Un terremoto sacudió brutalmente gran parte de su territorio. Algunos volcanes en erupción y varios tsunamis devastaron un área de 400.000 kilómetros cuadrados. Más de dos millones de personas se vieron afectados por la tragedia y el país se encontraba arrasado, por lo que la celebración del torneo corrió grave peligro. Finalmente se obró el milagro y el Mundial se celebró con éxito dos años más tarde.


Balón de Adidas

Los balones empleados en el torneo experimentaron una nueva evolución es sus características. Se creó un balón con mayor número de piezas, que le permitió adquirir una forma más esférica. Adidas insertó por primera vez su nombre en la superficie de la pelota, a la que bautizó con el nombre de Santiago.

Hasta 56 selecciones se inscribieron en la fase de clasificación, récord por aquel entonces. Italia, Uruguay y España regresaron al Mundial, mientras que Suecia y Francia, segunda y tercera hace cuatro años, quedaron eliminadas.

Cuatro ciudades fueron las encargadas de organizar el campeonato: Viña del Mar, Arica, Rancagua y Santiago de Chile, donde se disputaría la final en el Estadio Nacional (foto de la derecha), con capacidad para 66.000 espectadores. Por su parte, las federaciones acordaron diversos preceptos para llevar a cabo el sorteo de la primera fase, como colocar a las cuatro selecciones más débiles en grupos diferentes.


Primera fase

La primera fase confirmó la decadencia de las dos bicampeonas: Italia y Uruguay. Ambas selecciones se hundieron en sus propios errores. La fortaleza de Alemania y la Unión Soviética, la habilidad yugoslava y la garra chilena triunfaron sobre el conformismo y la mediocridad de las viejas triunfadoras.

La que sí que regresó a su mejor versión fue Hungría, que fue primera de grupo por encima de Inglaterra y Argentina, que una vez más quedó eliminada a las primeras de cambio. Al igual que España, que acusó la lesión de Di Stéfano (foto de la izquierda) y cayó derrotada frente a Checoslovaquia. En el siguiente encuentro se impuso a México y se tuvo que jugar la clasificación frente a Brasil. Adelardo adelantó a los españoles, pero los errores arbitrales (se sacó fuera del área un penalti clarísimo y la posterior falta acabó en gol pero el colegiado lo anuló sin motivo aparente) y la aparición de Amarildo y Garrincha mandaron a casa a un equipo que contaba en sus filas con Gento, Peiró, Del Sol, Puskas o Luis Suárez.

La mala noticia para Brasil y para el torneo fue la lesión de Pelé, que sufrió un problema muscular al lanzar una falta en el segundo partido frente a Checoslovaquia. Era el jugador del momento y el líder de su selección, pero ese fue su último encuentro en tierras chilenas. La canarinha superó su ausencia con la aparición de un desconocido Amarildo (foto de arriba a la derecha) y la ascensión al primer plano de un magnífico Garrincha.


Cuartos de final

Ya en cuartos, Scherer le dio el triunfo a Checoslovaquia frente a Hungría, el yugoslavo Radakovic hizo lo propio contra Alemania y Chile propició la gran sorpresa del campeonato al imponerse por 2-1 a la Unión Soviética del mítico guardameta Yashin (foto de la izquierda), que era la actual campeona de Europa. Por su parte, Garrincha protagonizó una de las mayores exhibiciones ofrecidas por un jugador en la historia de la Copa del Mundo y guió a Brasil hacia las semifinales a costa de Inglaterra.


Semifinales y final

La FIFA decidió a última hora que los dos equipos americanos y los dos europeos se enfrentasen entre sí para que la final fuese un Europa-América. Brasil se sobrepuso a un pésimo arbitraje y realizó una brillante actuación frente a Chile, a la que ganó por 4-2. Por su parte, Checoslovaquia se metió en la final tras imponerse por 3-1 a Yugoslavia, en una semifinal que únicamente registró 6.000 espectadores. Los locales lograron el tercer puesto con un gol de Rojas en el último minuto.

Checoslovaquia golpeó primero en la final gracias a un gol de Masopust, pero Brasil, guiado por Garrincha (foto de la derecha), el mejor jugador del torneo, impuso el jogo bonito y se hizo con su segundo Mundial de forma consecutiva gracias a los goles de Amarildo, Zito y Vavá. La habilidad y el talento reinaron una vez más sobre la fuerza.

Suecia 1958: Pelé se presenta al mundo

Cuadro de honor

-Campeón: Brasil
-Subcampeón: Suecia
-Tercero: Francia
-Cuarto: Alemania
-Mejor jugador: Didí (Brasil)
-Máximo goleador: Fontaine (Francia), con 13 goles


La tragedia del Manchester United

El 8 de junio de 1958 el Mundial de Suecia daba comienzo con la tragedia del Manchester United aún reciente en la retina de los aficionados. El 6 de febrero de ese mismo año, el avión que debía trasladar al equipo inglés de vuelta a casa desde el aeropuerto de Munich perdió altura en el despegue y ocho de sus futbolistas, alguno de ellos habituales en su selección, perdieron la vida. Bobby Charlton sobrevivió, pero no llegó a tiempo a la cita mundialista.


Cobertura televisiva

El torneo fue retransmitido por televisión para 63 países. De esta forma, millones de personas pudieron disfrutar en sus hogares del mayor espectáculo futbolístico del planeta y de la aparición de uno de los grandes mitos de este deporte: Edson Arantes do Nascimiento, ‘Pelé’ (foto de la izquierda). Con tan sólo 17 años, este joven jugador iniciaría una trayectoria extraordinaria, coronada finalmente con tres títulos de campeón del mundo.

Hasta doce ciudades se harían cargo de la organización del Mundial: Halmstad, Helsingborg, Malmö, Norrköping, Eskilstuna, Boraas, Örebro, Sandviken, Uddevalla, Västeräs, Göteborg y Estocolmo, que acogería la final en el Estadio Raasunda (foto de la derecha). Realmente el campo de fútbol se encontraba en Solna, una localidad muy próxima a la capital sueca. A diferencia de Suiza’54, los equipos debían enfrentarse a todos sus rivales de sus respectivas liguillas en la primera fase.


Sin Italia, Uruguay y España

Italia y Uruguay, bicampeones del mundo, fueron las sorprendentes protagonistas de la fase de clasificación al quedarse fuera de la Copa del Mundo frente a rivales teóricamente inferiores. España, con un equipo plagado de estrellas como Kubala, Luis Suárez, Gento o Di Stéfano, tampoco logró el billete de participación. Fue la fase de clasificación con mayor número de inscritos hasta entonces y ello provocó que en algunos grupos se reuniesen equipos de parecido nivel con la consiguiente eliminación de alguno de ellos.


Primera fase

Hubo un nombre propio en la fase de grupos: Just Fontaine (foto de la izquierda). El delantero francés condujo a su país hasta los cuartos de final con una extraordinaria media de dos tantos por encuentro. A la postre se convertiría en el máximo goleador del torneo con trece goles. Hasta la fecha, nadie en la historia ha marcado más goles que él en una sola edición de la Copa del Mundo. Yugoslavia logró la segunda plaza en el grupo galo.

Alemania, vigente campeona, aprovechó un regalo arbitral frente a Checoslovaquia para hacerse con el primer puesto de su grupo. Irlanda del Norte fue segunda y una decepcionante Argentina cayó con un fútbol lento y una pésima preparación física.

Brasil, liderada por un gran Didí (foto de la derecha), inventor de la folha seca y a la postre elegido mejor jugador del torneo, logró la primera posición de su grupo por delante de la URSS, que tuvo que jugar un partido de desempate por la segunda plaza frente a Inglaterra. Los rusos lograron el pasaporte para los cuartos de final. Fue precisamente ante esta selección cuando Didí, Garrincha, Vavá, Pelé y Zagalo coincidieron todos juntos por primera vez en un terreno de juego.

Suecia supo asumir su papel de anfitrión y apoyado por su público ofreció su mejor versión para clasificarse como primera de grupo. Por el contrario, Hungría fue la gran decepción del torneo tras quedar eliminada en el partido de desempate por el segundo puesto frente a Gales.


Cuartos de final

Brasil sufrió más de la cuenta para batir a Gales. La canarinha jugó un mal partido, maniatada por los férreos marcajes británicos, y un solitario gol de Pelé tras un gran pase de Garrincha (foto de la izquierda) decidió el encuentro. El sufrimiento de los brasileños hizo soñar a sus rivales, entre ellos Francia, que certificó su pase a semifinales al imponerse por 4-0 a Irlanda del Norte.

Por su parte, los aficionados suecos venían como su veterano equipo de italianizados seguía progresando en el torneo tras vencer a la URSS por 2-0, mientras que Alemania recordaba a la de cuatro años antes. No brillaba, pero mantenía una elevada efectividad en las botas de Rahn, que firmó el 1-0 contra Yugoslavia.


Semifinales y final

Brasil disipó las dudas con una exhibición frente a Francia digan de un campeón del mundo. Los cariocas lograron frenar a Fontaine y Kopa (foto de la derecha), y destrozaron la línea defensiva gala, que sufrió la grave lesión de su capitán Jonquet. Pero sin duda alguna, el gran protagonista del partido fue Pelé, autor de tres goles.

En la otra semifinal la igualdad fue la principal seña de identidad hasta el minuto sesenta, cuando Alemania se quedó con un hombre menos por la expulsión de Juskoviac tras una agresión a Hamrin. Por si fuera poco, Fritz Walter (foto de la izquierda), su mejor hombre, perdió el conocimiento y tuvo que ser evacuado. Suecia se aprovechó de ello y terminó ganando por 3-1 en medio del entusiasmo nacional. Los germanos también caerían en el tercer y cuarto puesto frente a Francia.

Liedholm hizo soñar a Suecia a los cuatro minutos de la final, pero ese 1-0 fue sólo un espejismo. Brasil engrasó la máquina y Vavá (foto de la derecha), Pelé (ambos en dos ocasiones) y Zagalo escribieron la primera página brillante de la canarinha en la historia de la Copa del Mundo. Fue una selección de ensueño que hizo del fútbol un arte.

Suiza 1954: El milagro de Berna

Cuadro de honor

-Campeón: Alemania
-Subcampeón: Hungría
-Tercero: Austria
-Cuarto: Uruguay
-Mejor jugador: Bozsik (Hungría)
-Máximo goleador: Kocsis (Hungría), con 11 goles


En la sede de la FIFA

Varias fueron las razones por las que Suiza acogió el Mundial de 1954, como por ejemplo que la FIFA cumplía 50 años y su sede se encontraba en el país helvético. Era el escenario adecuado para la despedida de Jules Rimet, que a sus 80 años había decidido no presentarse a la reelección. Además, la situación económica de Suiza era la más saneada del continente europeo al haber permanecido neutral durante la Segunda Guerra Mundial.


La televisión hace su aparición

Éste fue el primer Mundial en el que hicieron acto de presencia las cámaras de televisión. Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Italia, Dinamarca, Holanda, Suiza y Alemania lo disfrutaron por Eurovisión. También fue la aparición de las firmas de material deportivo y los jugadores debían estar inscritos con un número del 1 al 22 que deberían usar como dorsal fijo.

Hasta seis ciudades se hicieron cargo de la organización de la Copa del Mundo: Ginebra, Lausana, Basilea, Lugano, Zurich y Berna, que acogió la final en el Wankdorf Stadion (foto de la izquierda). Por suerte para Suiza, se trató del Mundial más goleador de la historia: 140 goles en 26 partidos, resultando una media de 5,38 tantos por encuentro.


Un niño elimina a España

En la fase de clasificación para este Mundial comenzaron a quedar eliminadas algunas de las consideradas como grandes selecciones del momento. Suecia, tercera en el anterior Mundial, cayó derrotada ante Bélgica, mientras que España no pudo con Turquía.

Tras vencer en sus respectivos encuentros como locales, Roma acogió el partido de desempate. El resultado final, tras prórroga incluida, reflejaba un empate a dos, por lo que la eliminatoria se decidió por sorteo. La mano inocente fue la de un niño italiano, Franco Gemma, que sacó la papeleta de Turquía y dejó a España sin billete para la Copa del Mundo.


Extraño sistema de clasificación

La FIFA ideó un nuevo formato de clasificación sin precedentes durante las liguillas de la primera fase para aligerar el calendario. Se nombró a ocho selecciones cabezas de serie y por sorteo se formaron los grupos. En cada uno se encuadrarían cuatro equipos, de los cuales, dos serían cabezas de serie y no se enfrentarían entre sí. Consiguiendo tres puntos se obtenía la clasificación (un triunfo y un empate) para cuartos de final. En igualdad a puntos para el segundo puesto había un partido de desempate.


Primera fase

La gran favorita para hacerse con el título de campeón era la Hungría de los Kocsis, Bozsik, Puskas y Czibor, que llevaba 28 encuentros invicta. Y ese papel lo acató sin problemas desde el primer momento: goleó 9-0 a Corea del Sur y 8-3 a Alemania, que regresaba a un Mundial tras la prohibición de Brasil’50. Kocsis fue el auténtico verdugo de los germanos con cuatro tantos, pero la lesión de Puskas (foto de arriba a la izquierda) fue la peor noticia para los magiares. Alemania logró clasificarse para cuartos de final tras golear a Turquía en el partido de desempate.

Brasil fue primera de su grupo tras imponerse a México y empatar frente a Yugoslavia, que logró ser segunda tras vencer por la mínima a Francia con un tanto de Milutinovic. Uruguay y Austria dominaron en el grupo 3, mientras que Suiza dejaba fuera a los italianos en el partido de desempate de un grupo liderado por Inglaterra.


Cuartos de final

Berna vivió una batalla campal en cuartos de final. El partido entre Hungría y Brasil se presentaba como uno de los encuentros más atractivos del torneo y acabó siendo uno de los espectáculos más lamentables de la historia de la Copa del Mundo. Mediada la segunda parte, con 2-1 en el marcador a favor de Hungría, el árbitro señaló un penalti sobre Kocsis.

Los brasileños protestaron y ante la inutilidad de su acción, comenzaron la caza del hombre. Humberto agredió a Hidegkuti y entraron los cuidadores. Se formó un tumulto y Nilton Santos y Bozsik (foto de la derecha), que a pesar de este incidente fue elegido mejor jugador del campeonato, se enzarzaron a puñetazo limpio. Ambos acabaron expulsados y cuando parecía que todo había pasado con el pitido final, Humberto fue expulsado y la pelea se reanudó camino de los vestuarios. Intervino la policía y llovieron botellas y golpes, causando varios heridos.

En la eliminatoria entre Uruguay e Inglaterra, Varela (foto de la izquierda) fue clave para la victoria de la selección charrúa. Puso por delante a su selección y permaneció en el campo a pesar de sufrir un desgarro muscular. En cuanto a Yugoslavia, partía como favorita frente a Alemania, pero los germanos poco a poco se iban afirmando en juego y carácter y terminaron accediendo a semifinales.

El partido más atractivo tuvo lugar en Lausana. Frente a frente las selecciones de Suiza y Austria. Los helvéticos comenzaron mandando gracias a un gran comienzo que puso el 3-0 en el marcador. Pero los austriacos reaccionaron y finalmente protagonizaron el partido más goleador de la historia de la Copa del Mundo. Austria accedía a semifinales tras ganar por 7-5.


Semifinales y final

Ante la sorpresa general, Alemania pasó por encima de los austriacos, mientras que Uruguay y Hungría brindaron un encuentro que según los más afamados críticos fue el mejor que se había visto en la historia de la Copa del Mundo. Uruguay perdió su primer partido en un Mundial con gran dignidad. Tuvo que ser en la prórroga tras dos goles de cabeza del Kocsis (foto de la derecha), que se ganó el apodo de cabeza de oro y terminó siendo el máximo goleador del torneo. Austria derrotó a la selección charrúa en el tercer y cuarto puesto.

Hungría estaba ante su gran oportunidad de proclamarse campeona del mundo. Era considerada la mejor selección del momento y en la primera fase ya había pasado por encima de Alemania. Puskas y Czibor pusieron el 2-0, pero Rahn (foto de la izquierda) estaba predestinado a protagonizar el milagro de Berna, convirtiéndose en héroe inesperado de la final tras lograr el empate a dos y el gol de la victoria para los germanos. Alemania iniciaba de esta manera la leyenda de su incomparable fortaleza.

Brasil 1950: Cuarto puesto de España en el Mundial del Maracanazo

Cuadro de honor

-Campeón: Uruguay
-Subcampeón: Brasil
-Tercero: Suecia
-Cuarto: España
-Mejor jugador: Zizinho (Brasil)
-Máximo goleador: Ademir (Brasil), con 7 goles


Doce años sin Mundial

En 1940 se iba a decidir qué país se encargaría de organizar la Copa del Mundo de 1942, pero estalló la Segunda Guerra Mundial y esta decisión se tuvo que posponer hasta 1946. El torneo se reanudaría en 1950 en Brasil, doce años después de que Italia se alzara con su segundo campeonato.


Nuevo templo del fútbol

Con motivo de la celebración del Mundial se construyó en Río de Janeiro el campo de fútbol más grande del mundo: Maracaná (foto de la izquierda). Este estadio acogió el encuentro en el que se decidió el torneo, logrando la mayor asistencia de público de la historia en un partido de la Copa del Mundo: 199.854 espectadores. Otras cinco ciudades fueron sede del campeonato: Belo Horizonte, Sao Paulo, Porto Alegre, Curitiba y Recife.

El balón mantuvo las características de Francia’38 y el trofeo pasó a llamarse Jules Rimet en homenaje a sus 25 años al frente de la FIFA. Pero la gran novedad fue que por primera vez en la Copa del Mundo los jugadores llevaron dorsales de identificación. En cada encuentro se numeraron del 1 al 11 y obligatoriamente comenzando por el portero.


Bastantes ausencias

Las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial provocaron la renuncia de las principales selecciones centroeuropeas como Austria, Hungría o Checoslovaquia. Además, la FIFA había expulsado a Alemania y Japón, mientras que en Suramérica, Argentina fue la gran ausente por la ruptura de relaciones que mantenía con la Confederación Brasileña.

Las federaciones británicas reingresaron en la FIFA y su torneo de clasificación aportaba dos billetes. Escocia e Inglaterra disputaron la final, pero los primeros renunciaron al Mundial tras caer en el partido definitivo. Otros países clasificados, como Turquía o India, también renunciaron, así como los invitados Portugal y Francia. Con este panorama, sólo 13 selecciones disputaron el torneo.


No hubo final

El campeonato se compuso de cuatro grupos, dos de cuatro equipos, uno de tres y uno de dos. Los campeones de cada uno de ellos pasaron a una liguilla final para decidir el campeón. No había final, pero el destino quiso que el partido definitivo que coronaría al mejor equipo del mundo coincidiese con el último encuentro del torneo.

Por su parte, los árbitros participantes se reunieron en Inglaterra para realizar un curso de actualización de normas y unificación de criterios de cara a la gran competición que, después de doce años, estaba a punto de reanudarse.

Como anécdota cabe destacar que Italia no quiso volar y acudió a Brasil en barco, ya que un año antes un accidente aéreo acabó con las vidas de todos los jugadores del Torino, el mejor equipo de Italia por aquel entonces y uno de los grandes de Europa.


Primera fase

La primera fase del torneo quedó marcada por la eliminación de Italia, ganadora de las dos últimas ediciones. Afectados por la tragedia del Torino en Superga y en baja forma por su viaje en barco, perdieron frente a Suecia y se quedaron fuera de la liguilla final a pesar de ganar a Paraguay.

Este Mundial fue el del regreso de Uruguay, campeón en la primera edición y ausente en las dos siguientes. Sólo tuvo que disputar un partido en la primera fase frente a Bolivia, logrando un contundente 8-0 con cuatro tantos de Schiaffino (foto de la derecha). Por su parte, los anfitriones enseguida dieron muestras de su gran potencial con una goleada sobre México por 4-0. Fue la primera aparición del guardameta azteca Carbajal en la Copa del Mundo, en la que llegaría a jugar en cinco ediciones.

Pero el camino de los brasileños no fue nada sencillo. Una gran Yugoslavia se erigió como su gran contrincante, mucho más tras el empate de Brasil frente a Suiza. A los balcánicos les bastaba el empate para dar la sorpresa, pero empezaron el encuentro con diez jugadores y cuando Mitic se incorporó ya estaban en desventaja. Ademir, que terminó siendo el máximo goleador del torneo, adelantó a los brasileños, mientras que Zizinho (junto a Ademir y Jair en la foto de arriba a la izquierda), elegido mejor jugador del campeonato, sentenció el choque.


Grupo de España

Las expectativas en España no eran muy optimistas. Su selección se había clasificado gracias a un gol de Gaínza en los últimos suspiros de su enfrentamiento en Lisboa frente a Portugal. Por si fuera poco, sus primeros minutos en el torneo tampoco fueron nada alentadores. Sin televisión, Matías Prats (foto de la derecha) fue el encargado de llevar a las casas de todos los españoles las andanzas de su selección a través de la radio y sus primeras noticias no fueron nada buenas: gol de Estados Unidos.

Todo parecía perdido, pero Igoa empató a diez minutos del final. A continuación Basora puso el 2-1, mientras que Zarra sentenció en el 85. Ya en el segundo encuentro, en el que debutó Ramallets, Basora (foto de la izquierda) y Zarra no dieron opciones a Chile. España se jugaba su presencia en la liguilla final frente a Inglaterra. Con un empate era suficiente.

Fue la primera participación de Inglaterra en un Mundial. Su debut se produjo el 25 de junio frente a Chile con una victoria, pero su exceso de confianza les llevó a la derrota frente a Estados Unidos con un solitario gol de Gaetjens. Ya en el último encuentro, se encontraron con la mejor versión de España. Fue la consagración del talento de Telmo Zarra, cuyo gol a los ingleses (foto de arriba a la derecha) y la narración de Matías Prats pararían a la historia del fútbol español.


Liguilla final

España logró un meritorio empate frente a Uruguay, pero en esos momentos supo a poco, ya que Basora había puesto el 2-1 en el marcador y a falta de veinte minutos un inesperado fallo de Ramallets (foto de la izquierda) permitió el empate de los suramericanos. Esto pesó sobre la cabeza de los españoles, que cayeron en los dos siguientes encuentros frente a Brasil y Suecia, logrando la cuarta posición. Un puesto que decepcionó por aquel entonces al país pero que aún no ha sido superado.


Maracanazo

Maracaná acogió el partido decisivo. A Brasil le bastaba el empate y Uruguay estaba obligado a ganar frente a casi 200.000 aficionados brasileños. Los pronósticos invitaban a pensar en una victoria local, pero el fútbol deparó una de las grandes sorpresas de la historia y eso que Friaça adelantó a Brasil. Schiaffino logró el empate y a falta de diez minutos para el final, Ghiggia silenció el estadio (foto de arriba a la derecha). La victoria charrúa pasó a la historia como el Maracanazo.

Francia 1938: Un Mundial en plena crispación política internacional

Cuadro de honor

-Campeón: Italia
-Subcampeón: Hungría
-Tercero: Brasil
-Cuarto: Suecia
-Mejor jugador: Leônidas (Brasil)
-Máximo goleador: Leônidas (Brasil), con 7 goles


Tenso clima político

Con Europa inmersa en una creciente inestabilidad política, Francia fue el país elegido para acoger la tercera Copa del Mundo. La tensión internacional se acentuó cuando el ejército nazi invadió Austria, por lo que el torneo fue una especie de bálsamo durante 16 días. Un año después estallaría la Segunda Guerra Mundial.


Grandes ausencias

El Mundial estuvo marcado por las grandes ausencias, sobre todo de selecciones suramericanas. Argentina se borró defraudada por no haber sido el país elegido para organizarlo, Uruguay permaneció al margen por el desprecio europeo de 1930 y en solidaridad con los argentinos tampoco participaron Colombia y México, por lo que Brasil y Cuba lograron la clasificación directa.

En Europa la gran ausente fue España, cuyo país se encontraba inmerso en la Guerra Civil. Además, Austria contaba con una gran selección, pero unos meses antes fue absorbida por Alemania. Por su parte, Francia e Italia no tuvieron que disputar la fase de clasificación, ya que la FIFA decidió que el anfitrión y el vigente campeón obtuvieran el pase directo para disputar la Copa del Mundo.

Como anécdotas, cabe destacar que Suecia fue el primer equipo que usó el avión en uno de sus desplazamientos y que las Indias Holandesas (foto de la izquierda) se convirtieron en la primera selección asiática en participar en una Copa del Mundo. Por último, la fase de clasificación se desarrolló sin sorpresas y los favoritos lograron la clasificación.


Nuevo balón

El formato del torneo fue idéntico al de Italia’34 y el sorteo de los octavos de final dejó una imagen para la historia: Yves Rimet, nieto del presidente de la FIFA, fue el encargado de sacar las bolas que contenían las diferentes selecciones participantes en el torneo, tal y como se puede ver en la foto que acompaña a este párrafo.

Por su parte, el balón si que sufrió varias modificaciones e innovaciones. Los argentinos Antonio Tossolini, Juan Valbonesi y Luis Polo inventaron el primer esférico sin tiento. Incorporaron una cámara con válvula a la pelota, que se hinchaba por inyección. Este avance fue especialmente positivo para los jugadores, que por fin podían rematar sin miedo a dañarse la cabeza.

Hasta nueve ciudades francesas participaron en el evento: París, El Havre, Lille, Marsella, Antibes, Burdeos, Reims, Estrasburgo y Toulouse. La capital gala aportaba dos estadios: el Parque de los Príncipes y el Estadio Olímpico de Colombes (foto de arriba a la izquierda), donde se disputaría la gran final.


Octavos de final

La primera sorpresa no se hizo esperar. En el partido inaugural, Suiza, crecida por el apoyo del público francés, logró empatar contra Alemania, una de las favoritas del torneo. El partido de desempate se jugó cinco días más tarde y ahí fue donde los suizos remataron la faena tras remontar un 0-2 y dejar el marcado final en un 4-2.

Por su parte, Francia logró una brillante victoria frente a Bélgica, Hungría arroyó a la cenicienta del torneo, las Indias Holandesas, Checoslovaquia tuvo que esperar a la prórroga para poder eliminar a Holanda, Cuba se erigió como la revelación del campeonato tras ganar a Rumanía en el encuentro de desempate e Italia sufrió más de la cuenta ante Noruega.

Pero la eliminatoria más espectacular la protagonizaron Brasil y Polonia, con victoria final para los suramericanos por 6-5 tras 120 minutos de fútbol en estado puro. Leônidas (foto de la derecha), que a la conclusión del torneo fue elegido mejor jugador del campeonato, llegó a marcar un gol descalzo, mientras que Ernest Wilimowski logró cuatro de los cinco goles de su equipo.


Cuartos de final

Suecia salió a escena en los cuartos de final, ya que en octavos debía enfrentarse a Austria, que no pudo participar en el torneo debido a la invasión alemana. Su rival fue Cuba, que agotada por su desempate frente a Rumanía, nada pudo hacer. Los nórdicos ganaron 8-0, con Andersson y Wetterstrüm como estrellas. Ambos marcaron tres goles.

La anfitriona cayó eliminada ante Italia y un gran Piola (foto de la izquierda), que con sus goles estaba resultando decisivo para los transalpinos. Hungría ganó 2-0 a Suiza y Brasil tuvo que recurrir al partido de desempate para eliminar a Checoslovaquia. Leônidas volvió a ser clave para los brasileños en una eliminatoria en la que el buen fútbol se dejó de lado para dar paso a dos encuentros excesivamente violentos.


Semifinales y final

Hungría volvió a mostrar su mejor versión futbolística y pasó por encima de una selección sueca superada por el poderoso ataque rival. De esta forma se plantó como el rival más temible para Italia, que en la otra semifinal eliminó fiel a su estilo a una confiada selección brasileña. Brasil se hizo con el bronce tras vencer por 4-2 a Suecia.

París contempló como Italia se consagraba como el mejor equipo del mundo el 19 de junio. Hungría no alcanzó el nivel exhibido durante el resto del torneo y los transalpinos basaron su éxito en la fortaleza defensiva y en los goles de Silvio Piola, máxima figura de los italianos. De esta forma, Vittorio Pozzo (foto de la derecha) se convirtió en el primer y único seleccionador de la historia en conquistar dos Copas del Mundo.

Italia 1934: Primer Mundial europeo con el fascismo de Mussolini de fondo

Cuadro de honor

-Campeón: Italia
-Subcampeón: Checoslovaquia
-Tercero: Alemania
-Cuarto: Austria
-Mejor jugador: Giuseppe Meazza
-Máximo goleador: Oldrich Nejedlý (Checoslovaquia), con 5 goles.


Mussolini y el régimen fascista

En 1932 la FIFA decidió que la Segunda Copa del Mundo tuviera lugar en Italia. El gobierno fascista de Benito Mussolini (foto de la izquierda) vio en ello la ocasión perfecta de demostrar al mundo los progresos socioeconómicos tras doce años de régimen y tiró la casa por la ventana en cuanto a organización.

Por supuesto, la victoria de la selección transalpina en su Mundial fue considerada una cuestión de Estado, por lo que se contó con un equipo de primer nivel, reforzado con varios oriundi suramericanos, hijos de italianos, como Orsi, Monti, Guaita, Demaría y Guarisi. Además, contaron con varios arbitrajes favorables, originando grandes escándalos.


Nuevo formato

Hasta 32 selecciones se inscribieron en el Mundial, por lo que hubo que recurrir a una serie de eliminatorias para dejar en 16 el número de equipos participantes. De esta fase previa no se libró ni Italia, siendo la única anfitriona en la historia de la Copa del Mundo que no tenía asegurada su presencia en el torneo.

Por su parte, el formato del campeonato se vio modificado. Fue el único Mundial, junto al de Francia’38, en el que no hubo liguillas y todas las eliminatorias fueron a partido único. En caso de empate se recurría a la prórroga y si éste persistía, se organizaría un segundo encuentro de desempate un día más tarde.

Lo que no fue modificado respecto al Mundial de Uruguay fue el balón del torneo. Era de cuero, de color marrón oscuro, hecho con piezas casi rectangulares y costuras exteriores. Por su parte, ocho ciudades acogieron el campeonato: Roma, Milán, Turín, Nápoles, Génova, Florencia, Bolonia y Trieste, siendo la final en el Estadio Nacional del Partido Nacional Fascista de la capital.


Renuncia de Uruguay

La renuncia de Uruguay a consecuencia del desprecio europeo de 1930 restó brillantez al Mundial. Fue una decisión histórica, ya que ha sido la única vez en la historia de la Copa del Mundo que el último campeón no ha podido defender título.

Además de Uruguay, Argentina y Brasil estuvieron a punto de no acudir por tener que jugar un partido de clasificación frente a Chile y Perú, respectivamente. De hecho, la albiceleste llegó a presentar su renuncia, pero Chile también decidió no acudir y a última hora Argentina aprovechó el puesto vacante.


Octavos de final

El Mundial se inauguró en Roma con una goleada de Italia sobre Estados Unidos por 7-1. Ese mismo día se disputaron todos los encuentros de octavos de final. Alemania venció a Bélgica gracias a tres goles de Conen, Austria tuvo que sufrir para batir a Francia en la prórroga, el goleador Nejedlý le dio la victoria a Checoslovaquia en su partido contra Rumanía, España, que había superado la fase de clasificación con comodidad ante Portugal, ofreció una gran imagen al eliminar a Brasil por 3-1, Hungría no tuvo piedad de Egipto, Suecia sorprendió a Argentina y Suiza ganó a Holanda con dos goles de Kielholz, que jugaba con gafas.


Cuartos de final

Los ocho equipos que llegaron a cuartos de final eran europeos. Checoslovaquia eliminó a Suiza gracias a un gol de Najedlý a falta de ocho minutos para la conclusión del encuentro, Austria se impuso a Hungría por 2-1 y Hohmann fue decisivo para la selección alemana. Pero la mejor eliminatoria la protagonizaron España e Italia.

Sobre el césped del Giovanni Berta de Florencia, estas dos selecciones ofrecieron un doble enfrentamiento que pasó a la historia del fútbol como uno de los duelos más dramáticos de la Copa del Mundo. Hasta dos partidos fueron necesarios para conocer al vencedor. En el primero de ellos, Regueiro adelantó a los españoles, pero Ferrari empató al filo del descanso. El resultado ya no se iba a mover más, incluso en la prórroga, por lo que al día siguiente se tuvo que disputar un encuentro de desempate.

España encaró este partido con siete bajas, entre ellos Zamora (foto de la izquierda), que acabó el primer choque con dos costillas rotas. Los españoles se quejaron a la conclusión del mismo de la labor arbitral y del juego violento de los locales, pero ni caso. De hecho, en el segundo encuentro se anularon dos goles legales a Regueiro y Quincoces, por no hablar del gol de Meazza, en el que se reclamó falta sobre el guardameta Nogúes. Italia ganó 1-0 y se clasificó para semifinales.


Semifinales y final

Austria había llegado al Mundial con la mejor selección de su historia, el denominado Wunderteam, pero se encontraron con la fortaleza italiana en semifinales, que cortó con un 1-0 su excelente progresión. En el otro partido, Nejedlý (foto de la derecha) guió a Checoslovaquia frente a Alemania con tres goles, lo que le confirmaba como máximo goleador del torneo. La selección germana acabaría tercera tras ganar a Austria en el encuentro por el tercer y cuarto puesto.

En la final, Puc se encargó de meter el miedo en la hinchada italiana con un gol en el minuto 71, pero Orsi llevó el partido a la prórroga. A los cinco minutos del tiempo suplementario, Schiavo logró el 2-1, un gol que proclamaba campeones del mundo a los italianos. Como premio, Mussolini nombró a los futbolistas Comendadores al mérito deportivo, mientras que Giuseppe Meazza (foto de la izquierda) fue nombrado mejor jugador del campeonato.